Sobre Monroe


Nacido el mismo día que Alberto Segundo de Austria pero seiscientos ochenta y tres años más tarde, empecé inmediatamente a envejecer en este planeta a una velocidad aproximadamente similar a la del paso del tiempo. Aprendí a decir papá y mamá, y bla bla bla fast forward hasta mi adolescencia, primer ordenador (386), primera consola (PSX) y primera conexión a internet (Ono). Mi metamorfosis en friki duró menos de un año.

Desde entonces he pasado por toda clase de proyectos. Tuve una web dedicada a los RPG japoneses, esa primera web que muchos tuvimos y de la que a veces nos avergonzamos. Tuve el único portal y capitaneé el SuperGrupo más importante de nuestro país en City of Heroes. Fui lector fiel de Gamesreview, y Director de la sección PC de Zonared, antes de que ambas murieran. Todavía no se ha demostrado relación alguna entre mi alta actividad en ambas páginas y ambos cierres.

Jugué a La Prisión, Priston Tale, City of Heroes/Villains, Lineage 2, Dark Age of Camelot, World of Warcraft, Perfect World, Lord of The Rings Online y Warhammer Online porque me molan los MMORPG. Jugué a The 4th Coming, y fui durante año y medio Responsable de Localización de su versión en español, La 4ª Profecía, y se suponía que iba a ser Diseñador de La 5ª Profecía, todo eso antes de que el jefe de todo aquello cerrara el jodido cotarro sin previo aviso.

Hice media campaña para Neverwinter Nights, un cuarto de campaña para Max Payne 2 y una web sobre cómo hacer mods para este último que estaba bastante bien. Escribí un par de novelas y tuve un blog. En fin, todo muy variado.

Entonces un día, un conocido de un foro, al que muchos conocéis como Mr. X, me mandó un privado planteándome la idea de crear un webcómic. Era guay porque me permitía, en vez de centrarme en algo, cosa que ya estaba claro que era imposible, centrarme en una o dos cosas a la semana. 

Creamos y mantuvimos XDComics durante unos 912 días, entre los que destacan el día que nos convertimos en un webcómic ampliamente considerado como de los mejores de España, el que Trigork ensució la cocina de Dios sabe qué pobre madre, el que conocí a la mujer de mi vida, y el que me hicieron esa foto de ahí arriba.

Actualmente, y mientras el dibujante que nació para dibujar mis guiones se curra su carrera, soy profesional independiente del software (mándame un correo si quieres contratarme), guionista mercenario, escritor de una novela medio paralizada y, aparentemente y desde ahora, blogger de los cutres.

Apasionante, ¿eh?

Bienvenidos a Universo de Dolor.