Economía, monetarismo, escasez… Zeitgeist.

Hoy toca una chapa que me siento responsable de compartir. Me consta que mucha gente inteligente y cultivada que entiende bastante bien el sistema desconoce aun así algunos de estos datos. Si no os cuento nada nuevo, ¡mejor aún! Esto no es una pataleta, ni una protesta, ni un “que mal está todo”. Esto pretende ser un examen objetivo de hechos, dispuestos un poco en plan “Universo de Rozamiento Cero” sobre los que cada cual debería reflexionar.

No soy el mejor recurso para informaros de todo esto, pero me gustaría servir de puerta de entrada.

Economía; según la RAE, es la “Administración eficaz y razonable de los bienes”.

A lo largo de los años, hemos asociado erróneamente este concepto al dinero, no al recurso. La economía es la ciencia que estudia la gestión de los recursos para su uso continuado. Los recursos son el agua, los árboles, el petróleo, el ladrillo… todas las cosas de valor. El dinero no es más que una herramienta intermedia que ni se come, ni te abriga ni te satisface por sí misma, y si bien la economía monetaria existe, no debemos dejar que nuestro juicio olvide que el monetario no es el único sistema económico existente.

Tranquilos, no voy a hablar de comunismo, que también emplea el dinero. Voy a hablar de algo más irrealizable y sin embargo mas deseable aún.

El primer sistema económico comercial conocido es el trueque. Tú tienes algo de valor, yo tengo algo de valor, y lo intercambiamos. Yo no necesito 100 cabras y tú no necesitas 1000 lechugas, así que yo te doy una cabra y tú me das una lechuga.

Pero espera… la lechuga sólo dura un día, y la cabra mucho más, y mi familia está muerta de hambre. Hagamos esto; yo te doy una cabra y tú me das 30 lechugas. Un trato justo. Pero eh, espera… soy muy pobre, y el agricultor del pueblo de al lado me ofrece 35 lechugas por cada cabra. Me voy a por ellas. Hasta aquí normal.

Ahora somos 50 agricultores y ganaderos en el mismo mercado, con nuestras familias muriéndose de hambre, y no podemos mantener un registro mental de cuántas lechugas, tomates, cebollas, kilos de arroz o sacos de trigo vale una cabra. Hagamos lo siguiente; meteremos la abundante sal que tenemos en saquitos, asignaremos a cada producto un número de saquitos de sal como valor simbólico e intercambiaremos sal en vez de directamente los bienes. Buena idea.

Entonces aparece alguien que ofrece prestarte saquitos de sal a cambio de que le devuelvas un 5% más de saquitos de sal dentro de dos años, práctica que básicamente todas las religiones condenan como usura (Éxodo 22, Deuteronomio 23 o Levítico 25 en la Biblia, 30:39 o 4:160 en el Corán)… y la jodimos.

¿Cómo funciona el dinero?

Hay unas cuantas cosas que la mayoría de gente cree de forma instintiva, sin que nadie se las haya dicho explícitamente, y que no son ciertas.

- El dinero lo crea el Gobierno
- El Banco de España, el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional, la Reserva Federal… son entidades públicas.
- El banco te presta el dinero que a su vez obtiene de sus inversiones.

Lo primero es entender que las tres afirmaciones son falsas. El Gobierno Central NO tiene potestad para crear dinero, sólo para exigir a los bancos que se lo presten. Y las grandes entidades bancarias existentes, si bien reguladas, son básicamente privadas, obviamente juegan con sus propias normas (pues los políticos están básicamente comprados por el sistema que veremos a continuación) y protegen los intereses de los grandes bancos. Es decir, son iguales que el BBVA pero más grandes.

En cuanto a cómo funciona un préstamo… la regulación bancaria actual, a grandes rasgos, establece el Sistema de Reserva Fraccionaria, que dice que un banco puede emitir crédito de confianza nuevo siempre y cuando posea reservas iguales o superiores al 10% de la cantidad crediticia.

¿Qué significa esto?

El Banco 1 compra bonos al gobierno por valor de 1.000 millones de euros. El estado coge esos 1.000 millones y los mete en el Banco 2. Conforme la regla explicada arriba, el Banco 2 ahora tiene derecho a prestar a Gran Empresa 1 hasta 900 millones.

Pero no tiene que sacarlos de los 1.000 originales; son dinero nuevo, digital. Una cifra en un ordenador que se añade a la anterior.

Ahora hay 1.900 millones en circulación; 1.000 en manos de Banco 2 y 900 en manos de Gran Empresa 1. Ésta, obviamente, se lleva esos millones a su banco, Banco 3. Obviamente, Banco 3 puede prestar hasta el 90% de eso en dinero nuevo, esto es, 810 millones, a Gran Empresa 2.

Ya tenemos 2.710 millones en circulación, y el ciclo continúa. El cálculo generalizado y aceptado es que por cada euro, los bancos generan artificialmente y de la nada una media de otros 9 en forma de deuda, sea en tu hipoteca, en líneas de crédito para empresas, en préstamos interbancarios que crean reservas nuevas para inflar este proceso…

Digamos que españolito 1 y españolito 2 trabajan para Pequeña Empresa 1, que vende servicios a Gran empresa 1. Españolito 2 se abre una hipoteca, que paga con el sudor de su frente y el salario que le da Pequeña Empresa 1. Si entendemos el sistema bancario como una sola entidad, es un hecho que tanto el propio españolito 1, como la empresa que le paga, como la empresa que compra servicios a ésta, como el Gobierno deben dinero al banco, un dinero generado de la nada a partir de 1.000 millones de euros que tienen cierto valor porque están respaldados por los bonos que emitió el Gobierno.

Parece absurdo y autodestructivo, ¿eh? Pues aún no estamos teniendo en cuenta dos cosas que lo hacen aún peor.

- Este “sistema de reserva fraccionaria” es el único mecanismo existente para crear dinero nuevo.
- Todo ese dinero nuevo tiene intereses.

Eso lleva a varias conclusiones lógicas; la primera es que la inflación es inherente al sistema, puesto que el aumento en bienes y servicios crece a un ritmo muy inferior que el que este sistema permite para el crecimiento del dinero. El planeta y sus bienes son los mismos, y cada vez hay más y más dinero para pagarlos. El dólar, por ejemplo, se ha devaluado un 94% desde que se instauró este sistema monetario en EEUU.

La segunda es que todo el dinero es deuda. Cada euro que hay en tu cartera o en tu cuenta corriente es un euro que alguien le debe a un banco, y que tendrá que volver al mismo en algún momento.

La tercera es que, si todo el dinero generado tiene un interés asociado (por cada 10 euros que existen debemos pagar 11 y todo el dinero existente es básicamente una gran deuda), globalmente sólo existe el dinero necesario para pagar la “deuda principal”. ¿Dónde está el dinero para pagar los intereses?

En ningún sitio. No existe. Por eso el tercer mundo, por eso los cierres de negocios masivos en crisis cíclicas de ajuste y por eso los EREs masivos.

Estás paranoico

Puede. De modo que te animo a que tú mismo pares de leer ahora y, antes de seguir recibiendo esta información por el cauce que la he recibido yo, busques otros. Abre Google, empieza a hacer búsquedas y llega a tus propias conclusiones sobre si lo que he expuesto es fidedigno o no. Yo lo hice.

Cuando acabes, vuelve a leer desde aqui.

Bien.

Durante la Guerra Civil Estadounidense, el presidente Lincoln intentó implantar un tipo de moneda con el que al parecer ya habían hipotetizado los Padres Fundadores; el Greenback. Se trataba de un papel oficial que el Gobierno emitía sin intereses y de forma proporcional al aumento de bienes del país, para evitar la deuda perpetua y la inflación. Los por entonces emergentes bancos internacionales hicieron rular una carta, “The Hazard Circular”, firmada por el Banco de Inglaterra (entidad totalmente privada), que decía lo siguiente.

“La esclavitud probablemente será abolida por los poderes bélicos. Esto nos alegra a mi y mis colegas europeos, pues la esclavitud no es más que poseer el trabajo de otros, y trae consigo el cuidado y manutención de los trabajadores, mientras que el plan europeo, dirigido por Inglaterra, es que el capital controle el trabajo por medio de los salarios. Esto puede hacerse controlando el dinero. La gran deuda que los capitalistas generarán en la guerra debe usarse como medio para controlar el volumen de dinero. Para ello, los bonos [del estado] deben usarse como base bancaria. No bastará con tolerar el greenback, como lo llaman, mientras dure, puesto que no lo podemos controlar.”

Se puede decir más alto pero no más claro. La esclavitud era un engorro porque había que pagarles cobijo y comida a los esclavos. Controlando en último término todo el dinero mundial por medio de la deuda (ya hemos visto que tus euros son una deuda con el banco) tenemos un sistema de esclavitud en el que no te tienes que preocupar por el bienestar de los esclavos.

La economía basada en el dinero era buena idea cuando éramos 50 ganaderos en un mercado. Arrastrarla con nosotros y hacerla evolucionar al monetarismo (sea capitalismo, comunismo o todo lo intermedio) ha sido un grave error. Necesitamos un cambio de paradigma social y económico.

¿Qué nos llevó a esto? La escasez (os enlazo el artículo que, via @ehtio, me ha motivado a copiar en mi blog esta entrada, que redacté no hace mucho para un foro privado).

El dinero es una buena herramienta cuando se trata de mediar en una economía basada en la escasez. Yo tengo trece cabras y tú tienes veinte kilos de madera, y los dos hemos venido al mercado a conseguir pan y verduras, quizá algún huevo. Usamos el dinero como forma universal de administración intermedia. Arrastrar este sistema con nosotros nos ha llevado a un mercado en que la escasez no es el problema; es el núcleo del sistema. Es beneficiosa.

Medimos el dinero en oro o petróleo, algunos de los bienes más escasos del planeta. Las empresas mineras que extraen diamantes los queman si hay exceso. Nos peleamos por las “ediciones limitadas” de nuestra basura material. El Coltán es más valioso que la vida de quienes lo extraen. Empresas justifican proyectos de 3 millones de euros, reciben subvenciones de 500.000 y los llevan a cabo con 100.000. Es más beneficioso tener una asociación de 10 cantantes que sacan discos cada año que un mercado musical libre. La escasez y la usura, sencillamente, se premian.

La crisis deja a familias enteras sin comer ni trabajar. Las fábricas están ahí, el personal está en casa sin hacer nada, el planeta y todo lo que nos brinda permanece inalterado. Pero alguien nos dice que no hay dinero y dejamos de explotar nuestros recursos, y pasamos hambre. Aparece un invento nuevo, como la desaladora vertical de Vázquez Figueroa, y el capital piensa “¿cómo podemos sacarle pasta?” en vez de “¿tenemos los recursos necesarios para que este invento lleve agua a la última aldea de África?”

Es obvio que nuestro sistema social está obsoleto.

¿Qué pasa con la abundancia?

¿Alguna vez os habéis preguntado por qué pagáis por un techo pero no por el aire que respiráis? Muy sencillo. Porque techos hay pocos, y aire hay de sobra.

La humanidad ha dejado muy atrás el mercado con 50 ganaderos que buscan comida para su familia, y por tanto necesita deshacerse de la herramienta del dinero. Esto es tan fácil, y a la vez tan imposible, como simplemente anteponer la abundancia de recursos como nueva base del sistema.

En este momento, la ciencia y la tecnología están perfectamente preparadas para darnos macrociudades de impacto ecológico virtualmente cero, alimentadas por energías renovables y limpias, en las que el cobijo, la manutención y prácticamente cualquier necesidad de un ser humano esté al alcance de la mano, junto con los recursos y conocimientos para seguir avanzando de forma indefinida.

Un ejemplo. El MIT, la universidad tecnológica más avanzada del mundo, ha estimado que, mejorando mínimamente los sistemas de recogida de energía geotérmica (energía no contaminante y totalmente renovable), el ser humano tendría acceso directo a unos 2.000 zetajulios de energía, y otros 13.000 de algo más difícil acceso. El gasto anual planetario de energía del ser humano es de medio zetajulio. Hala, 4.000 años de energía garantizada. Supera eso, petróleo.

Pregúntatelo. ¿Qué pasaría si la energía fuera tan abundante como el aire que respiramos?

Si quitamos el dinero de la ecuación, automatizamos la explotación, racionalización y renovación de recursos naturales y explotamos una o más fuentes de energía virtualmente inagotables… ¿qué obstáculo hay para crear un hogar para cada ser humano? Si aplicásemos el esfuerzo (no atado por el margen de beneficio) de la ciencia y la tecnología a desarrollar sistemas cibernéticos autónomos y renovables de cultivo, ganadería, manufactura, envasado o distribución, ¿a quién le faltaría la comida? Si el beneficio máximo / coste mínimo no fuera el condicionante principal para cualquier proyecto humano, ¿no tendríamos transportes, comida, bebida y casas más seguros? Y, a largo plazo, ¿para qué necesitaríamos la ley o el trabajo? Pensad en qué tipo de educación tendríamos, o cuales serían las metas humanas. Nada podría detenernos. Nada.

Economía; según la RAE, es la “Administración eficaz y razonable de los bienes”. Todo empieza ahí. Si fuéramos capaces de declarar todos los recursos de la tierra como propiedad de todos los seres humanos, y al sector científico se le diera de una puta vez la tarea de diseñar un sistema económico y social sostenible basado en el uso de esos recursos para el bien de todas las personas, el ser humano no sólo tendría todas sus necesidades universalmente cubiertas, tampocotendría límite para la realización personal y colectiva.

Ahora tenemos el monetarismo, un solo sistema económico de los muchos posibles, y es hora de dejar de darlo por sentado, aunque el cambio sea sólo, de momento, en nuestro interior.

Os invito a conocer la serie de documentales Zeitgeist, especialmente Zeitgeist: Addendum, que es una exposición mucho más completa, trágica y optimista que este Tocho esquemático que os he soltado yo; es un documental de casi dos horas, así que hacedlo tranquilamente una noche o una tarde de fin de semana. Puede no contener la Verdad Última ® pero creedme, habéis perdido 2 horas en cosas mucho menos interesantes en los últimos días.

Tenemos el mundo que nos merecemos, que nadie se llame a engaño; pero podemos cambiar un poco, y cambiar un poco a nuestros hijos y conocidos, y así quizá algún día merecernos uno mejor.

14 Comentarios a “Economía, monetarismo, escasez… Zeitgeist.”

  • Lograi el Luciérnago dice:

    Cuando empieces a dar conferencias, dame un toque…

  • Tweets that mention Universo de Dolor » Blog Archive » Economía, monetarismo, escasez… Zeitgeist. -- Topsy.com dice:

    [...] This post was mentioned on Twitter by Pedro de Matos and Fadri, Monroe. Monroe said: Nuevo en Universo de Dolor: Economía, monetarismo, escasez… Zeitgeist. http://ow.ly/2VdDL [...]

  • Gon dice:

    Sencillamente me he quedado con la boca abierta. Curiosos los datos puntuales y el tono de humor del artículo enlazado, y bastante en la línea “Zeitgeist” la entrada. Buen Tocho®.

  • Valerian32 dice:

    Me gustan los datos. Me gusta las puertas que abres.

    No obstante creo que hay otros elementos que nos faltan por analizar más detenidamente. Es decir sabemos que la economía administra recursos, sería incluso la economía que puedo usar para abreviar una conversación. Sin embargo, en la economía monetaria (o mejor llamarla de intercambio para ser más genérico) ¿no es un componente fundamental (además de que haya unos recursos y que estos sean escasos) el hecho de que se puedan intercambiar?¿no sería fundamental hablar no solo sobre lo que se puede intercambiar o su escasez necesaria sino sobre los propios agentes?

    (y el Zeitgeist ya lo vi en su momento así que no digo nada)

    Pues eso, que mola mucho el artículo, lo imprimiré y lo colgaré en un corcho del colegio por si alguien lo quiere leer.

  • Eric dice:

    Un amigo economista me decía que “el economista es el tipo que se hace rico diciéndole a los demás por qué son pobres” (y no lo añadía, pero implícitamente estaba algo como “y asegurándose de que no logren romper nunca el sistema en que viven”)

    Gracias por la explicación, Monroe, no he leído muchas así de claras y directas sobre esta patata de sistema que nos gobierna.

  • Shinzo dice:

    Seguramente no lo diga ni tan bien ni con tantos argumentos válidos, pero parece que todas las perspectivas, todas las preguntas de tu desarrollo se basan únicamente en la voluntad del ser humano al cambio. Que la situación que nos toca vivir en estos momentos es dura no lo niego (y aqui en Francia ni te cuento) pero nadie parece querer olvidar el juego democrático que, en mi opinión, está íntimamente liado al monetarismo (si recuerdo bien, de las 100 economías más gordas del mundo, 51 empresas y 49 gobiernos…da que pensar). Está claro que todos queremos algo mejor, pero renunciar a absurdos bienes materiales como una tele de plasma o internet a 100 megas para alcanzarlo no parece obvio para todos.

  • Koopa dice:

    Muy bien planteado, ouyeah!

    El problema, as usual, es empezar por ese cambio.
    Cuando los supuestos dirigentes están tan arraigados a los arcaicos sistemas que se quieren cambiar, es cuando la tarea es titánica y altamente complicada.

  • Boeder dice:

    La idea es buena, y me has animado a informarme.

    ¿Pero los recursos propiedad de todos? Buah, algo más que la economía habría que cambiar para conseguirlo. Habría que modificar las mismas bases de la organización territorial de las personas, los estados, y dejar la competición bélica (sea cual sea el frente: económico, filosófico, armamentístico…).

    A nivel internacional, si me puedo forrar sin que te forres tu, prefiero forrarme sin ti. Hay poco espacio para compartir algo solidariamente, es decir sin mediar interes, en el mundo.

  • David dice:

    Muy bien dicho.

    El problema, entonces, ya que tenemos de todo, ¿cuál es?
    La avaricia, el ansia de poder, la envidia, el miedo a los demás…

    … es decir, la maldad y la ignorancia.

    Mucho tenemos que pelear para acabar con ellas, están demasiado arraigadas en el ser humano.

    Pero ahí estamos. Al fin y al cabo, lo único que hay que hacer es ser buena persona. Casi nada :)

    Un saludo, compañero.

  • Megachix dice:

    Un dato no relacionado con la economía pero que a lo mejor os interesa.

    “Ahora somos 50 agricultores y ganaderos en el mismo mercado, con nuestras familias muriéndose de hambre, y no podemos mantener un registro mental de cuántas lechugas, tomates, cebollas, kilos de arroz o sacos de trigo vale una cabra”

    Justamente por esto, se inició e inventó, en la medida en que tenemos datos, la escritura en Mesopotamía (escritura cuneiforme). Es curioso que la cultura y la “economía” vengan de la misma mano, ¿no os parece?

  • Anamarek dice:

    Totalmente de acuerdo.

    Por el comentario de mega me acabo de acordar de que una vez un profesor me dijo “las matemáticas se inventaron por pura avaricia: había que saber cuántas cabras tenías, para que el vecino no te quitase ninguna”.

  • Marja dice:

    Quiero agradecerte el trabajo de investigación, y redacción que nos regalas.

    Mi comentario es, básicamente, tu último párrafo.
    Todo está tan cerca, y a la vez, tan lejos…

  • Nirgal dice:

    Cuidadito con los documentales de Zeitgeist, estoy completamente de acuerdo al menos en su mayoría con tus apreciaciones comentadas en esta entrada. Pero investiga un poco que gente hay detrás de Zeitgeist, y cuales son sus motivaciones, y te vas a encontrar sorpresas. Aparte de que no está demás contrastar algunas de sus afirmaciones que resultan ser falsas.

    Te invito a que lo hagas por ti mismo, porque en tiempos oscuros, como bien dices tenemos el mundo que nos merecemos, hay que tener cuidado con los “salvadores”

  • Philp dice:

    Nirgal, crees que hay segundas intenciones en el documental? Y…si has encontrado alguna afirmación falsa te agradecería que me lo dijeras. Estoy haciendo el proyecto fin de carrera sobre esto, y si encuentran algun agujero me fusilarán publicamente. Un saludo

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