Escribiendo desde un día extraño

Solo en una habitación para tres.

Son exactamente las 0:01 del 19 de Noviembre, así que permitidme que describa las 18 horas anteriores como hoy. Hoy ha sido un día extraño. 

Me he despertado, nervioso, a las 6 de la mañana. A las 7:15 ha sonado mi primer despertador, y me he levantado para hacer una maleta a oscuras. A eso de las seis de la tarde de ayer, mis nuevos jefes me dijeron que tenía que estar en Madrid hoy.

Y es que ya vuelvo a no ser autónomo; desde el día 2 trabajo en la Universidad Internacional de La Rioja, un lugar amplio, tranquilo e importante, desde el que se controla el destino de una gran cantidad de alumnos de nuestras plataformas de e-learning. La comunicación con Madrid es constante y fluida, y hoy me necesitaban aquí.

No se cómo, pero consigo hacer una maleta en la que no falta nada, tomarme un café y salir a la calle. A las 9:30 cojo junto con mi compañero directo un taxi al aeropuerto, donde alquilamos un coche cómodo en el que, de vuelta a la oficina, cargamos nuestras torres. Algo después de las 10 salimos destino la capital. Pasamos la mañana viajando en un silencio cómodo difícil de conseguir con alguien a quien conoces hace menos de tres semanas, charlando animadamente a ratos de sus muchos años de éxito profesional en Estados Unidos o mis meses de implicación en el desarrollo un videojuego.

Las horas que median entre las 14:00 y las 21:00 son una nebulosa de instalaciones, configuraciones, testeos, diseños, paseos, angustia y, finalmente, alivio cuando por fin conseguimos que un script de prueba autentique contra el API externo. El “THIS WAS A TRIUMPH” que he puesto tras el if(login()) nos comunica épicamente que podemos retirarnos por hoy con el diseño que vamos a implementar entre mañana y pasado firmemente sujeto bajo el brazo. Miro mis correos. A mitad de la tarde, el bueno de Chen me ha escrito, entre otras cosas preguntando por el trabajo, bendita casualidad. Leyéndolo, me río de esa forma que él sabía hacerme reir, y recuerdo nuestro tiempo en las trincheras, el de los tres. Me juro que le contestaré en cuanto pueda. Reviso el resto de mi bandeja de entrada. Se plantea la posibilidad de que en el próximo webcómic que escribiré trabajemos cuatro personas a la vez. Uau, pienso. Sería interesante probar.

Mi compañero y yo zampamos un menú kebab cada uno mientras cabeceamos de cansancio y hablamos de hipotecas, nóminas y otras cosas más privadas. Caminamos, de nuevo en un tranquilo silencio, y me siento afortunado de que un tipo como él sea el que me cuida las espaldas. Subo a mi habitación, donde tres camas me esperan sólo a mí. Está claro que nuestra presencia aquí era urgente. Llamo a Mega y, como siempre, tengo el mejor momento del día con ella. Al colgar, busco en mi teléfono la foto que le he hecho al cartel con los datos de la Wifi del local. Me conecto sin problema, visito Penny Arcade y me doy cuenta de que, por primera vez desde hace semanas, tengo tiempo de escribir algo en el blog.

Es un día extraño. Ayer a última hora pensaba en él y gruñía, y mañana a última hora estaré tan cansado que lo olvidaré. Pero aquí y ahora, cuando pasa un minuto de la medianoche y me decido a escribir sobre él, no puedo evitar sonreir al pensar en lo que este día significa. Recuerdo aquella canción de Brian Adams. Un nuevo mundo, un nuevo principio. Un nuevo día, un nuevo plan.

Me va bien.

12 Comentarios a “Escribiendo desde un día extraño”

  • Willy Galleta dice:

    Me alegran las buenas noticias.
    Los días extraños son los más interesantes. Los demás son la rutina de siempre, no?
    Ánimo. El trabajo es duro, pero es tuyo porque puedes hacerlo.
    Si tienes un rato, podemos ir a tomar algo.

  • Almostel dice:

    y en otra de la misma pelicula que decía: “here I am, this is me” (Maldita traduccion al castellano, por cierto).

    Mucho ánimo en el camino que se te presenta (aunque en realidad, sé que no lo neceistas), es curioso como los cambios tan drásticos y de protno a veces reuslta ser algo agradable…

    1 Año y 1 mes. 1.349, 06 €. ¡enhorabuena!

    Por cierto, escribes: “…profesional en Estados Unidos o mis meses de implicación en el desarrollo un videojuego.” Sobre esta grase por uan parte siento un enorme curiosidad, pero si la copio aquñi es por la omisión (si no lo digo reviento).

  • Anamarek dice:

    Me alegra mucho volver a leerte.
    Esta entrada transmite la serenidad y la calma que sólo se consigue en el momento de calma que ha seguido a la tormenta.

  • Elfangor dice:

    ¡Actualización! ¡Actualización! ¡Yeeeeeh!

    Felicidades por el nuevo curro, esperemos que los dos días que te queden vayan igual de bien ^^ (aunque quitando la angustia, por supuesto xDDDD)

    ¡Webcómic! ¡Webcómic! ¡Yeeeeeh!

  • Gon dice:

    Es bueno saber que los demás están bien. Me alegro y… ¡ánimo con el trabajo!

  • Sr. Mejillón dice:

    Suena bien. :) Me alegro por ti.

  • Koopa dice:

    =)

    Para variar, yo también me alegro xD

  • Trent dice:

    Me alegra leerte de nuevo ^^.

    Vaya… un webcómic entre 4. Muy interesante…

    ¡Un saludo!

  • loan93 dice:

    me alegro, monroe, me alegro de que hayas conseguido un trabajo genial y que tengas un descanso genial luego de la medianoche. es genial

  • Troyana dice:

    Me he estado preguntando dónde te habías metido. Me alegro de que hayas vuelto, compañero. Un saludo.

  • Mr.X dice:

    Saludos de un amigo.

  • ziRta dice:

    Felicidades por el nuevo trabajo :) Como ya ha dicho Ana, me alegra la serenidad que transmite esta crónica. Saludos ^^

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